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MARKETING con Máximo Kinast



En este blog hallarás muchos de los artículos que he escrito sobre marketing. En muchos casos, he actualizado el tema y en otros pondré alguna aclaración que espero sea útil para ti.
Cualquier comentario será bien recibido y en lo posible, responderé todas las consultas que hagas via 'comentario'.
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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2015.



HIPNOSIS Y MARKETING SUBLIMINAL

Máximo Kinast

Todo parece indicar que el estado hipnótico es un estado normal en los seres humanos y más habitual y corriente de lo que solemos imaginar, exactamente igual que los estados de sueño o de vigilia. Se supone que el cerebro del feto, además de la protección de su propio cráneo y del líquido amniótico materno, está protegido por hallarse en estado hipnótico y no de sueño ni de vigilia. Un ejemplo claro es el estado que experimentas al conducir un vehículo, especialmente en distancias largas, durante las cuales no conduces dormido, pero tampoco despierto, sino en un suave nivel de estado hipnótico. 

¿Qué es la hipnosis? Pregunta difícil que resulta osado responder con una definición. ¿Deja de ser un tema científico por no poder definirla? No lo creo. Ni Hawking, ni Einsten nos dan una definición de Tiempo. Intentemos establecer una analogía que nos permita captar el concepto. Imaginemos el cerebro como si fuese una casa con todas las luces encendidas y todos los equipos eléctricos funcionando. Lo más posible es que de pronto se quemen los fusibles. Lo más lógico es apagar de vez en cuando la mayoría de las luces y de los aparatos, por ejemplo, durante las noches. Es una pobre analogía de lo que ocurre con las sinapsis en el cerebro durante los estados de vigilia y de sueño. Imaginemos que la misma casa cuenta con dispositivos para disminuir la intensidad del flujo eléctrico, de manera que a nuestra voluntad podemos reducir o aumentar la potencia de las luces. No es necesario apagarlas, sino que se logra un efecto de descanso bajando la intensidad de la iluminación. Algo así ocurre durante los estados hipnóticos, en los cuales parte del cerebro disminuye su actividad, ignorando determinados estímulos, en tanto que otras partes se activan, captando estímulos que no pasan por nuestra conciencia. 

Necesidad del estado hipnótico. De hecho hemos creado una serie de mecanismos para defendernos del exceso de estímulos que recibimos a través de los sentidos. Así es posible entrar y salir de una habitación y no saber si había o no un TV funcionando, o pasar por una carretera y no recordar haber visto vallas (paneles) publicitarias ni mucho menos sus textos. El estado de vigilia (estar despierto) nunca es total. Una parte de nuestro cerebro esta protegida por un estado de hipnosis suave. Si no existiese ese mecanismo, enloqueceríamos por un exceso de estímulos a los que deberíamos responder con un esfuerzo de orientación e identificación, o peor aún, con un esfuerzo de adaptación. Algo que Alvin Toffler llamó, en los años 70, el shock del futuro. 

Existen distintos grados de hipnosis. Hay autores que hablan de cuatro, ocho, nueve y hasta doce grados de profundidad. Para producir anestesia o amnesia se requiere un grado de profundidad mayor que el necesario para provocar la ilusión de movimiento o de sonidos. En la práctica, la hipnosis se puede utilizar (y se utiliza) para un parto sin dolor o una intervención quirúrgica en lugar de otros tipos de anestésicos, para encontrar algo que se ha perdido o recordar un número de teléfono, para descansar y sentirse bien, para reencontrarse con uno mismo, etc. etc.

La percepción acostumbrada. Todo lo que nos rodea nos parece natural… mientras nos movemos en nuestro entorno. Si vives en la ciudad ‘no ves’ los semáforos ni las autopistas ni retienes en tu memoria los vehículos que circulan a tu alrededor. Si vives en la Cordillera de Los Andes, no te extraña que las montañas con menos de cuatro mil metros no tengan nombre. Incluso ‘no las ves’. Son parte del paisaje del cual tu también eres parte. Una cierta forma de hipnosis nos impide ‘mirar’ lo cotidiano, como si fuésemos niños. Nos mantiene dentro de la percepción acostumbrada. Pero si cambias tu residencia con el montañés, ambos percibirán nuevos estímulos que no estaban en la percepción acostumbrada, en la forma habitual de ‘mirar y ver’ de cada uno. 

La percepción subliminal. Pero las cosas las vemos y los estímulos los recibimos. Los semáforos y las autopistas y los vehículos existen y están a nuestro lado, como las montañas están a la vista del montañés. Lo que ocurre es que las percibimos ‘con el rabillo del ojo’ y rápidamente las enviamos ‘al baúl de la abuela en el desván de los recuerdos’. Y allí no quedan inactivas. De alguna forma van creando nuestra percepción acostumbrada, nuestras creencias, nuestras preferencias, nuestros sentimientos. Hay millones de estímulos diarios que nos van condicionando, en lo que podríamos llamar un lavado cotidiano de cerebro, aunque no los percibimos con nuestra conciencia. La publicidad subliminal esta prohibida, pero los mensajes subliminales existen.

Un palimpsesto es un manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente. A veces, en documentos sobre papiros de la Edad Media se encuentran hasta seis o siete mensajes ocultos debajo de otros que han sido raspados y borrados para reutilizar el papiro. Todo mensaje es –en cierta forma- un palimpsesto. Por ejemplo, el jefe llega a la oficina y dice: ¡Buenos días! Según la entonación y otros detalles, el personal sabe si durmió bien o mal, si viene de buen o de mal genio y mucho, pero mucho más. Estos mensajes se perciben de forma consciente, pero mientras más oculto esté, vamos gradualmente percibiéndolos de forma inconsciente, subliminalmente. 

¿Pero, hay un marketing subliminal? Por supuesto que hay un marketing subliminal. Aunque es tan subliminal que muchos marketeros lo utilizan como el personaje de Jean Baptiste Poquelin (más conocido como Molière) que hablaba en prosa sin saberlo. Los buenos publicistas son grandes expertos en mensajes subliminales no prohibidos. Saben bien que cada target responde mejor a un color, a una tonalidad, a una música que a otras, tanto que a veces, muchas veces, el fondo de un gráfico es portador de mensajes subliminales. Aparentes detalles, como los políticos que se sacan la corbata antes de aparecer en un meeting, tienen un fuerte significado subliminal. 

¿Cómo funciona el marketing subliminal? Todo mensaje implica (incluye) otros mensajes. En cierto modo todo mensaje es una orden. Toda orden es una forma poderosa de sugestión. La sugestión produce el estado hipnótico. Como por ejemplo el niño pequeño que se cae y va llorando donde la madre. Esta le hace algunos arrumacos y el nene se va habiendo desaparecido el dolor. Nos encontramos ante una sugestión hipnótica maternal. El caso opuesto es el del mismo niño en igual circunstancia, pero que se dirige al padre y éste le reprende diciéndole con voz dura que los hombres no lloran. El resultado es el mismo, el dolor desaparece, aunque el niño se vaya haciendo pucheros. Se trata de una sugestión hipnótica de tipo paternal. Ambos casos han provocado una anestesia local por hipnosis. Hay muchas otras formas de llegar al subconsciente por la hipnosis. Por ejemplo, las palabras mágicas de David Ogilvy son poderosas porque inducen a la hipnosis, al asociarlas en nuestro incosciente con el recuerdo -casi subliminal- de percepciones gratas.


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7 preguntas sobre tu estrategia en redes sociales

por Virginia Jiménez  |  24/03/2015 | Fuente: http://goo.gl/Nud2Fa

PreguntasEstrategiaRedesSociales

Las redes sociales son un canal de marketing que puede ofrecerte muy buenos resultados pero, a menudo, también pueden ser una ardua tarea para algunas empresas. Para que su uso sea eficaz y trabaje en favor de tu compañía, es necesario planificar una estrategia en redes sociales completa, definir bien las acciones y tácticas que vas a llevar a cabo e implementarla de una manera cuidadosa sin olvidar después, medir cada uno de los pasos dados.

Las redes sociales son tus aliadas a la hora de encontrar clientes potenciales y, utilizadas de forma correcta, pueden ayudarte a generar gran cantidad de tráfico de calidad a tu web, pero la verdadera clave del éxito de tu estrategia en redes sociales reside en las relaciones y conversaciones que se establecen en ellas.


Para comprobar si tu estrategia actual es realmente la que te ayudará a conseguir los objetivos que te has marcado, las siguientes preguntas te ayudarán a descubrirlo:

1. ¿Qué es lo que tu público necesita?

Una de las principales premisas que te ayudarán a tener éxito en cualquier red social en la que tengas presencia, es saberqué es exactamente lo que tu público objetivo está pidiendo y si lo que ofreces satisface esa necesidad.

La manera más adecuada de atraer a esos clientes potenciales que puedan finalmente convertirse en clientes, es dándoles lo que ellos necesitan. Sólo así podrás crear y enviar el mensaje adecuado. Y para conseguirlo, debes aprender a escuchar a tu audiencia y a conversar con ellos.

2. ¿Qué mensaje estás transmitiendo?

Toda empresa debe tener su propia voz en las redes sociales. Será su distinción frente a la competencia. Es importante que tus comunicaciones lleven este sello diferencial de tu marca. De esta manera consigues que tu público objetivo te asocie con determinados territorios.

Crea un mensaje de marca uniforme teniendo en cuenta tus objetivos y la imagen que quieres transmitir. La coherencia es una forma de ganarse rápidamente la confianza y ayuda a generar expectativas positivas sobre tu marca.

Empieza a crear diferentes tipos de mensajes que estén alineados con tu negocio y trata de enfocar todas tus comunicaciones teniendo siempre en cuenta tu marca, sector y público objetivo.

Si además, sabes transmitir de manera adecuada tu propuesta única de ventas, tu público sabrá por qué debe elegirte a ti y no a tu competencia

3. ¿Tienes un calendario de Comunicación en Social Media? 

Las redes sociales conllevan mucha dedicación y esfuerzo y, para hacer que tu inversión en social media merezca la pena, la gestión del tiempo que dedicas en ellas, debe ser tu prioridad. 

Planificar las acciones según tus objetivos anuales, trimestrales, mensuales y diarios, es fundamental para optimizar al máximo la comunicación con tus seguidores. 

Además debes estar preparado para iniciar conversación, responder, agradecer, compartir y escuchar en cualquier momento del día.

4. ¿Mides y monitorizas lo que está funcionando? 

Desde el principio, y como costumbre, debes analizar los resultados de tus esfuerzos; no es nada útil fijar una serie de objetivos, si después no valoras los resultados. 

Tienes que comprobar, tras definir claramente cuáles son las métricas que se van a utilizar en cada canal, cómo funcionan tus campañas en redes sociales para poder mejorar y evolucionar. En ocasiones, un pequeño avance puede suponer una gran mejora para tu empresa.

El análisis continuado también te va a permitir conocer en profundidad a tu audiencia, tu sector y tu competencia para saber diferenciarte.

5. ¿Haces cambios cuando es necesario? 

A medida que controlas tus acciones y mides resultados, si algo no está funcionando, necesitas hacer ajustes o dejar de hacer aquello que no te da los resultados que esperabas. 

En redes sociales no hay un patrón que seguir, ni una fórmula para el éxito, lo que es válido en un canal puede no funcionar en otro y por ello, es necesario realizar ajustes continuados hasta encontrar lo que sí te de resultados. Quizá estés invirtiendo tiempo en una plataforma con la que no consigues alcanzar los objetivos planteados o tus mensajes no terminan de conectar con tu público. 

Debes centrarte en los canales sociales más adecuados, según los resultados que esperas obtener con tu estrategia de Social Media, en lugar de malgastar esfuerzos. 

6. ¿Cuál es tu presupuesto? 

A estás alturas ya tendrás claro que las redes sociales te ofrecen multitud de posibilidades para hacer crecer tu empresa y ganar visibilidad, pero sobre todo, te otorgan la posibilidad de promocionarte a través de Internet, independientemente de tu presupuesto o el tamaño de tu negocio.

No obstante, hoy en día, invertir en publicidad en redes sociales es un acelerador de tu crecimiento en estos canales, sobre todo al principio, atrayendo exactamente al público que conectará con tu marca y que pueden convertirse en fieles seguidores.

También puede ser una buena alternativa muy económica si quieres aumentar tu visibilidad en campañas muy específicas para alguno de tus productos o servicios. 

7. ¿Eres paciente?

La evolución de cualquier negocio en Social Media es lenta y necesitas tiempo para ver los resultados. La primera fase de la construcción de una audiencia, suele ser la que más tiempo y esfuerzo requiere. 

Del mismo modo, también necesitas tiempo para establecer relaciones, crear una reputación que te aporte credibilidad y que te permita tener influencia sobre tu público.

Puedes comprobar esta evolución a través de los análisis y mediciones que vayas realizando periódicamente y determinar si el camino que estás siguiendo es el adecuado o, por el contrario, debes realizar modificaciones.

Si eres paciente, perseverante y consigues que tu audiencia aumente día a día, será más fácil crecer y expandirse. 

Una adecuada estrategia en redes sociales cuidadosamente planificada, ejecutada y haciendo pequeños ajustes en base a su evaluación periódica, puede proporcionarte grandes resultados y aportar, en consecuencia, un mayor éxito a tu empresa.

Social Selling: Claves para vender más


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