Máximo Kinast

El Marketing nació para ayudar a vender más con menos costos.

Primero se centró en el producto y sus cualidades. Así nacieron los ‘argumentos de ventas’, muy útiles en una conversación, pero muy largos para una carta o un folleto.

La solución fue el slogang, el grito de guerra de los clanes escoceses para animar a los propios y asustar a los contrarios. En resumen, una frase que lo dice todo con dos o tres palabras: Just do it, por ejemplo es un gran slogang.

 

Pero fue la marca, el logo, el símbolo, lo que mejor se recuerda porque representa las cualidades y características de un producto. ¿Quién no conoce la manzana de Apple?

Tu nombre es tu marca. Constrúyelo, asócialo a ideas positivas y difúndelo.