Posted: 18 May 2010 02:22 AM PDT

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imagen_pensamientoGerald Zaltman en How Customers Think (2003, pág. 89) explica que el neuromaketing estudia el funcionamiento de la mente y las emociones del consumidor. Hace hincapié en aquellos procesos mentales que se producen por debajo del umbral de la consciencia. Según Zaltman, el 95 % de los pensamientos, las emociones y el aprendizaje se produce en la mente inconsciente, sin darnos cuenta de ello. Aunque sostiene que muchos estudios respaldan este cálculo, en realidad, no explica cómo se llega a este porcentaje tan contundente.

Partiendo de la proporción 95% – inconsciente 5% consciente, el autor asegura que las técnicas tradicionales de estudio de mercado no indagan en los procesos inconscientes y que es a través de estos procesos como se produce la decisión de compra.

Hace dos años, cuando tuve la oportunidad de colaborar con una de las primeras empresas del país que incorporaba estudios de neuromarketing entre sus servicios, me interesé por esta nueva disciplina. Existen diferentes técnicas para los estudios de neuromarketing, describiré a continuación un estudio que comprende un análisis Neurobiolingüístico y un estudio MCOM (mente, corazón, ojos y manos).

En el análisis Neurobiolingüístico se proporciona a los participantes un cuestionario pictórico, donde estos evalúan conceptos, atributos y palabras clave. Con esta información se crea un mapa de posicionamiento donde se establecen las coordenadas: Felicidad-angustia/Relajación-excitación. En este mapa se posicionan las palabras evaluadas y la marca o producto.

La técnica MCOM consiste en tomar mediciones neurológicas y fisiológicas de mente, corazón, ojos y manos (MCOM). Con estas mediciones se registra la intensidad afectiva (corazón), tensión emocional (ojos), la respuesta psicogalvánica que demuestra interés (manos) y a través de la medición del ritmo FM Theta (mente), correlacionado con la función cognitiva.

Se puede dividir en racionalización y procesamiento de imágenes y sensaciones, para así conocer la estimulación de la memoria, identificación, y motivación, además de las frecuencias cerebrales que controlan las emociones y razonamiento.

Con la medición de las reacciones neurológicas y fisiológicas se pudo determinar en qué momentos de un anuncio televisivo los participantes se sienten motivados por las imágenes que ven, cuándo se activa la memoria a largo plazo, los segundos en que los participantes se involucran emocionalmente con el spot, el interés que muestran por el anuncio en cada imagen, texto o slogan y en qué momentos se focaliza la atención.

Cuando comparamos estas mediciones con las resultantes, a partir del visionado de un anuncio de la competencia, podemos comprobar si nuestro anuncio consigue algunos de los objetivos que nos hemos marcado. Además en el caso de esta investigación se combinaron los análisis neurobiolingüístico y MCOM con cuatro grupos de discusión donde se podían determinar los perfiles de los participantes según sus discursos sobre diferentes temas, relacionados con el producto y con sus gustos y preferencias en general.

Si bien este estudio y otros en los que se utiliza el neuromarketing proporcionan una información que puede ser interesante para las empresas, no creo que sin combinar esa información con la que podemos obtener con un estudio cualitativo (a partir de grupos de discusión y/o entrevistas) o cuantitativo (encuestas), donde los participantes del estudio pueden expresar cómo actúan, qué productos y marcas les interesan y por qué les interesan, podamos tener información suficiente para tomar decisiones eficientes. Con el análisis cualitativo podemos definir perfiles y tener un conocimiento amplio y riguroso sobre cómo actuará nuestro target.

Por otro lado creo que es importante resaltar que, si bien el neuromarketing se respalda en la ciencia de la neurología, no tiene en cuenta los requerimientos estadísticos que son necesarios para crear una muestra representativa. Este tipo de análisis no facilita que las muestras estudiadas sean muy amplias.

Otros de los lados aún oscuros sobre esta nueva disciplina son los enumerados por Víctor Valencia Pozo en  ’Neuromarketing, no es marketing‘. En este artículo se indica que debemos tener cuidado a la hora de recomendar prácticas directas en función de estos estudios. Valencia considera que no podemos afirmar que la publicidad sólo funciona cuando la acompañamos de prácticas recompensantes y que con estos datos no podemos prever comportamientos de compra con más éxito que con otros métodos como la encuesta.

Hay un problema subyacente a la teoría del neuromarketing que parte de una visión homogeneizante de los comportamientos y las percepciones. Como si la repercusión que tiene en un sujeto fuese extrapolable al conjunto de la población. Además, mediante la supuesta objetividad de este tipo de datos se obvia o esconde la presencia del investigador y la necesidad de un análisis que permita interpretar los datos.

Como se indica en la famosa serie de TV Lie to me (FOX, en España se dio en Antena 3), lo importante no es saber que la gente miente, sino por qué miente.

Imagen SXC.hu

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Inés GómezInés Gómez Plaza es directora de investigación en Internet y medios sociales en Concepto05. Socióloga, especializada en Psicologia Social e Investigación de Mercados. Ha realizado varios estudios en Social Media. Tuitea como @inesgopla.